Las relaciones de pareja al comienzo, en la etapa de enamoramiento, producto de la ilusión no nos preocupa el planteamiento de hábitos más allá de pasar tiempo con esa persona, pero al alcanzar las nuevas etapas en nuestra relación de pareja, deberíamos comprometernos en fomentar hábitos saludables, que se conviertan en nuestra manera de convivir con esa persona; Si queremos que perdure en el tiempo y a las adversidades del entorno debemos asegúranos de incorporar comportamientos que ayuden a fortalecer el vinculo amoroso.
Ser Empáticos:
En general y más en pareja es importante prestar atención a las necesidades y puntos de vista del otro, ser empáticos, debemos intentar comprender lo que piensa o siente ante una situación. Aunque estemos en pareja es necesario recordar que cada persona tiene una carga emocional individual, además de creencias que llevará siempre consigo, será su marca, aquello que en un primer lugar nos hizo sentirnos atraídos por él o ella.
De esta manera, lo que debemos tener presente es que no siempre estaremos de acuerdo en todo lo que la otra persona piensa o siente, pero si podemos ser flexibles, tolerantes y tener como objetivo la búsqueda de acuerdos para lograr estar en “el mismo bando”.
En consecuencia, ser empáticos es poder comprender lo que nuestra pareja pueda pensar o sentir con respecto a una situación específica y que esta puede tener un punto de vista distinto al de nosotros, esto no debe verse como algo completamente negativo, debemos comprender y aceptar que no siempre estaremos de acuerdo en todo al 100%, así que debemos sentarnos a conversar para aclarar nuestros puntos de vista.
Comunicación Asertividad:
Dentro de los hábitos saludables que debemos prestar atención y reforzarlos si no lo estamos implementando es el asertividad, dentro de la comunicación es muy importante que todo aquello que intentamos decirle a nuestra pareja, lo hagamos desde el amor y el respeto. Recordemos el dicho de “no es lo que digo, es como lo digo”. Además de tener en cuenta que frases debemos intentar utilizar para que podamos entendernos, sin ofender o que la otra persona se sienta agredida con nuestros argumentos.
Tenemos el derecho de si algo te molesta, de decirlo, en el momento adecuando, de la manera adecuada. El ser asertivos lleva implícito el respeto hacia la otra persona. Nunca se debe llegar a utilizar argumentos discriminatorios y mucho menos adjetivos calificativos negativos.
Vivir el presente:
Mientras pasa el tiempo, viviremos distintas experiencias con nuestra pareja, y en determinados momentos podemos llegar a cometer errores, vivir situaciones que puedan ser abrumadoras, donde sentimos que nuestra confianza por esa persona se tambalea, luego de superar esa crisis, debemos continuar previas conversaciones y acuerdos.
Todas las parejas pasan por situaciones donde puede existir un antes y un después de la relación, lo importante dentro de estas crisis es poder dejar en el pasado situaciones oscuras, es importante vivir en el presente trabajar en superar para poder continuar sin reproches, y no quedándonos estacionados en el pasado continuamente.
Cuidar la individualidad:
Es importante que cada miembro de la pareja sienta que puede ser feliz independientemente del otro, que pueda mantener espacios de esparcimientos individuales, esto ayuda a mantener nuestra identidad.
Sin que sea motivo de discusiones o que perjudique a nuestra relación, es positivo recordarle a esa persona, que te sigo amando, pero que también en mi vida existen otras actividades y personas.
De tal manera, que, aunque yo tenga una relación de pareja puedo seguir manteniendo mi espacio personal, mis amistades, mis pasatiempos, porque me permite está bien emocionalmente, promueve mi independencia, mi autoestima.
Responsabilízate de tu propia felicidad.
Tenemos el deber de hacernos responsables de nuestro propio bienestar, es completamente injusto pretender que la otra persona me cuide y me dé la felicidad que yo no me estoy proporcionando.
Para que puedas tener una relación de pareja sana primero tienes que apreciar todo lo bueno que hay en ti, cuáles son las fortalezas y cualidades que posees, y así disfrutar de momentos de felicidad o de una estabilidad emocional que tu misma, por tu manera de valorarte te estas proporcionando, sin esperar o depender de tu pareja, para ser feliz, la relación no podrá ser de igual a igual, uno de los dos miembros de la pareja llevará el peso de la relación y eso la convierte en una relación patológica.
Una vez dicho esto toca plantearse qué puntos cumples y qué puntos no. Si hay alguno que no lo cumplas, ponte manos a la obra. Si hay varios o no sabes cómo arreglarlo, consulta con un psicólogo/a. Te podemos ayudar a resolver estos problemas.
